
Imagen: chile.as.com
Suspender el partido por disturbios en las tribunas
El árbitro Piero Maza suspendió el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa Chile 2026 entre Everton y Universidad de Chile en el Estadio Sausalito de Viña del Mar. La decisión se tomó en el minuto 83, según reportó AS Chile, cuando el cuadro universitario ganaba por 1-0 con gol de Juan Martín Lucero a los 62 minutos. La causa de la interrupción fueron los desórdenes provocados por hinchas de la Universidad de Chile, quienes lanzaron falso fuegoartificio tanto al campo de juego como hacia otras tribunas. El reglamento de la ANFP, en su artículo 103, faculta a los árbitros para suspender un partido cuando el público impide su desarrollo normal, que fue la base utilizada por Maza para priorizar la seguridad de jugadores y espectadores.
Este incidente evoca un antecedente histórico entre los mismos clubes: en 1990, un partido de Copa Chile también fue suspendido en el minuto 83, aunque en esa ocasión fue por un corte de luz. Aquel encuentro, donde la ‘U’ ganaba 4-3, se completó tres días después y finalizó con un empate 4-4. Para el duelo actual, se planea jugar los minutos restantes antes del partido de vuelta, programado para el domingo en el Estadio Nacional.
Definir las condiciones del partido pendiente
La suspensión del encuentro dejó pendiente la disputa de los minutos finales. Según las bases de la Copa Chile, el árbitro principal tiene la facultad de interrumpir un partido cuando el comportamiento del público impide su desarrollo normal, tal como establece el artículo 103 del reglamento de la ANFP. El organismo rector del fútbol chileno, dirigido por Pablo Milad, debe ahora resolver el resultado administrativo del partido y las condiciones para completarlo. Se confirmó que los minutos restantes se jugarán antes del partido de vuelta, programado para el domingo 27 de septiembre en el Estadio Nacional.
Posible partido a puerta cerrada
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, intervino en el caso afirmando que el encuentro de revancha no se puede disputar con público en las tribunas, argumentando la necesidad de poner fin a los recurrentes incidentes que afectan al fútbol chileno. Antes de abrir una cuenta, las condiciones y requisitos se comparan en rojabet-chile-casino.com/atencion-al-cliente. La decisión final corresponde al directorio de la ANFP, que evaluará las condiciones de seguridad. Este incidente reactiva un precedente histórico: en 1990, un partido de Copa Chile entre los mismos clubes también fue suspendido, en esa ocasión en el minuto 83 por un corte de luz, y fue completado tres días después.
Revisar los precedentes y aplicar el reglamento
El árbitro Piero Maza actuó en base a las normas establecidas. Según el artículo 103 del Reglamento de la ANFP, un colegiado puede suspender un encuentro cuando el público impida su desarrollo normal por mal comportamiento, causal que se aplicó en Viña del Mar. La ANFP, a través de su directorio presidido por Pablo Milad, debe ahora resolver el futuro del partido y determinar las condiciones del encuentro de vuelta, programado para el domingo en el Estadio Nacional. Un antecedente histórico une a estos clubes: en 1990, un partido de Copa Chile entre Everton y Universidad de Chile también fue suspendido, en esa ocasión en el minuto 83, por un corte de luz, y fue finalizado tres días después.
- Piero Maza: Arbitro central que decretó la suspensión del partido por disturbios en la tribuna.
- Artículo 103 del Reglamento ANFP: Norma que faculta a los árbitros a suspender un partido por mal comportamiento del público.
- Pablo Milad: Presidente del directorio de la ANFP, organismo que debe decidir sobre la finalización del partido y las condiciones de la revancha.
- Sebastián Sichel: Alcalde de Ñuñoa que se pronunció en contra de la presencia de público en el Estadio Nacional.
- Partido de 1990: Encuentro previo entre los mismos equipos suspendido por un corte de energía eléctrica.
Evaluar la posibilidad de jugar sin público
La suspensión del partido en el Estadio Sausalito reactivó el debate sobre la seguridad en los estadios chilenos. El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, declaró que el partido de revancha programado para el domingo en el Estadio Nacional no se debería disputar con presencia de aficionados, argumentando la necesidad de poner fin a los recurrentes incidentes. La decisión final recae en el directorio de la ANFP, presidido por Pablo Milad, quien deberá evaluar las condiciones de seguridad. Este precedente abre la puerta a que la autoridad futbolística aplique medidas restrictivas para los próximos compromisos de alta tensión, priorizando el orden público sobre el espectáculo.
